EL SONORO RUGIR DEL CAÑON DESDE SUELO ESTADOUNIDENSE

#FUERZAMEXICO

Somos una familia migrante, papá y mamá mexicanos; mi esposo es chilango y yo soy una guapa y fuerte mujer que habla golpeado, grandota, así como somos las de Chihuahua. Cuando estas lejos de tu tierra, las victorias y los desastres pegan doble, se siente la impotencia de no estar cerca, de no saber como están los tuyos. El terruño siempre llama. Somos una raza mixta que no es de aquí ni de allá, siempre intento disfrazar ese sentimiento diciendo que soy ciudadana del mundo pero la realidad es que mi México siempre será la parte más roja de mi corazón. Desde el sismo del 19 de septiembre hemos estado pegados a las noticias y redes sociales, viendo como sobrellevaban la tragedia, admirando y agradeciendo la solidaridad de nuestro pueblo, amando ver como los políticos son sacados a patadas de los centros de acopio y lugares víctimas de la catástrofe. Ser espectador a lo lejos no es algo que deseemos, la vida nos ha puesto fisicamente en otro lugar pero nuestro espíritu siempre pertenecerá a la tierra que nos vio nacer.

Dese hace una semana hemos estado promoviendo en Noticias Radio Claret América los centros de acopio para las donaciones que quiera la comunidad migrante hacer llegar a México. Ayer el equipo de noticias nos dirigimos al centro Fe, Vida y Esperanza del padre Landaverde. Landaverde es de origen Salvadoreño, tiene muchos años en Chicago y es un espíritu libre, no es sacerdote católico, aun que la gente lo llama el Padre; Landaverde es un revolucionario Pastor Luterano que es el primer nombre que brinca cuando el pueblo migrante es víctima de algún atropello por el medio oeste de los Estados Unidos. Landaverde dice que su templo no es de religiones, es un lugar del pueblo de Dios para el pueblo de Dios, donde cualquier credo cabe sin hacer diferencia. Tras hora y media de viaje, mi esposo Jorge, mi niño JD de 2 años y 1/2 y mi sobrina Mariana llegamos al centro de acopio en West Chicago. Habíamos escuchado que llegó mucha ayuda pero lo que vimos era abrumador. Eran más de dos cuadras repletas de cajas llenas de ropa, juguetes, comida, medicamento, casas de campaña, pañales, artículos médicos, articulo de limpieza. Los voluntarios se veían como pequeñas hormigas entre los pilares de cajas aglutinadas por secciones de donaciones.

La gente iba y venía, nadie coordinaba, los voluntarios llegaban sin conocer a nadie y se integraban a las actividades que las otras personas ya estaban realizando. Nos dirigimos al área donde estaban los enlatados, un alto joven anglosajón, el único gringo que vi por horas, abría cajas e iba sacando latas para aglutinarlas por secciones, verduras y frutas por un lado, latas de frijoles en otra caja, una caja más para el atún y el salmón. Mi esposo pronto comenzó a organizar a la gente que iba llegando y entre todos tachamos los códigos de barras de las lata, las acomodábamos según los ingredientes y revisábamos las fechas de caducidad. Mi hijo pequeño por supuesto pensó que era el juego Montessori más divertido que había jugado y felizmente llevaba las latas que se le daban a las cajas que le indicábamos. Comenzamos 4 personas y al final sobre pasábamos la docena. Me dio gracia encontrar cajas repletas de chiles de lata La Costeña, bolsas de aguas de sabor CK-class y otros tantos productos mexicanos que habían ya recorrido un largo camino para llegar a manos de los mexicanos que vivimos en Estados Unidos y que ahora regresaban a la tierra que los vio nacer, así literal.

Todo iba bien hasta que JD se encontró con una caja llena de Jugos Jumex y decidió que apilar las latas como Legos era la mejor opción, después se dio cuenta de que rodaban cuesta abajo del estacionamiento de forma maravillosa y Jorge papá y yo terminamos corriendo tras un montón de jugos rodando por el estacionamiento. Me sorprendió ver a niños de menos de 10 años armando las cajas y sellándolas con cinta canela para que los voluntario que necesitarán se las fueran llevando. Los niños tenían conciencia de que estaban ayudando y que su misión era importante. Un grupo de señores discutían si los pantalones que un señor estiraba con sus dos manos eran de hombre o de mujer ¿en que montón de ropa se debían de poner? otras tantas manos barriendo la basura que se iba acumulando. Mujeres que llegaban con charolas y más charolas de comida para los voluntarios.

La gente iba y venía y según nos contaron había gente que llegaba en la madruga, después del turno nocturno de sus trabajos directo al centro de acopio a ayudar. El movimiento era las 24 horas de día. Jessica una de las voluntarias que tenía días ayudando nos contó que llegó un momento en que veía las cosas llegar y quebró en lagrimas al pensar que nunca terminarían. Sorpresa se llevaron al dar cuenta de que hubo días en que más de 500 voluntarios aparecían de la nada para seguir armando cajas, seleccionando y aglutinando. Me atrevo a decir que la ayuda que se ha acumulado sobrepaso inclusive las expectativas del padre Landaverde. Estoy hablándoles de toneladas de comida, ropa, juguetes, pañales y demás. Un experto en transportes fue a ver lo que se tenía para dar un estimado de cuantos trailers se necesitaban y dijo que había suficiente para llenar 3 aviones Hercules. Al parecer serán necesarios 27 trailers para poder transportar todo lo que se ha reunido y eso que hoy estaba por llegar la ayuda que viene de la comunidad migrante de Kentucky y Wisconsin. Estando en la labor, una señora americana me abordó. Era la directora de una casa de retiro de ancianos acaudalados y los residentes querían realizar donaciones en efectivo. La mujer no podía creer lo que veían sus ojos y me lo dijo -No puedo creer que hayan logrado todo esto, es impresionante, estoy sin palabras. Yo no soy gringa y también estaba sin palabras, conmovía hasta las lágrimas ver la solidaridad de las personas, del pueblo hispano unido por la tragedia y dispuesto a dar tiempo, dinero y esfuerzo para poder hacer llegar un apoyo a México. Para cuando la noche llegó, nuestra parte había concluido, no tengo idea de cuantas latas revisamos, probablemente cientos de ellas. Todos estábamos contentos, con esa sonrisa que deja el servicio a los demás y ese cansancio rico de saberte parte de un todo. Nos dirigimos dentro del templo, un bodegón pintado de un chillante amarillo, con una gran cortina blanca con un Cristo al frente es el tempo. El recinto no se salvó, había pilas y pilas de pañales al centro, montones de cajas con la leyenda escrita Equipo Médico. Se profanó el altar en forma santa para compartir los alimentos, al frente del Cristo se desplegaban mesas desarmables con charolas de comida sobre ellas. Mole, arroz, frijoles, tortas, caldo de pollo, todo calientito y listo para que los voluntarios comieran durante y después de la larga labor. Cerramos la puesta del sol con unos cantos de oración y las palabras del Padre Landaverde. Cuando pregunté si los trailers serían voluntarios me dijeron que no, que se requiere dinero para el transporte. El padre Landaverde quiere que se carguen los trailers. No tiene dinero, hay una cuenta de GoFoundme.com con $680 dólares. El estimado que dio la compañía de transportes es de 60 mil dólares. El padre no tiene miedo, el solo actúa y deja que Dios se encargue de los demás. La situación me hizo pensar en mí, en mis acciones, en como antes que nada hubiera calculado el precios del envío y después pensado en como convocar… si así es… mujer de poca fe. Si algo aprendí el día de ayer es que cuando es para el bien, Dios se encarga de mover todo lo que se necesita, hace llegar el deseo de cooperar a las personas y designa revolucionarios sin temor a la caída a que convoquen a su pueblo.

Ayer fue un día especial, ayer fuimos parte de una unidad, ayer nos sentimos parte del temblor y también parte de la recuperación y como decía el Papa Juan Pablo II México siempre fiel y como digo yo, muy a pesar de la distancia… Se escuchó el sonoro rugir del cañón sea en suelo mexicano o en suelo americano.

Bendiciones. Muchas. Laura Muller

#FuerzaMexico #PaisanosUnidos #Fe #Recuperación #Méxicanosenelextranjero

Si deseas ayudar al pago de los trailers por favor dona en la siguiente liga: https://www.gofundme.com/apoyoparamexico Si cada uno cooperáramos aun que sea con $5 dólares esto llegará a buen destino más pronto de lo que imaginamos

 

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