¿Y SI NO TENGO INSTINTO MATERNO?

Cada vez que iba a un lugar público y había un par de niños haciendo un ruido desmesurado, corriendo entre las mesas inquietando todo el ambiente mi pensar era que los niños deberían de estar prohibidos. No soy muy tolerante al ruido ni a la música fuerte, por tanto mucho menos al llanto de un niño. Soy de ese tipo de mujeres a las que el instinto maternal les fue negado en su creación, simplemente cuando me estaban construyendo se les olvido ponerme ese chip en el cerebro que dice ser mamá. Disfruto mucho mi profesión y sobre todo mi libertad, me acepto como una persona celosa de mi tiempo y sobre todo de mi comodidad, no lo niego eso es parte de mi ser y lo disfruto.

Supongo que por eso amo tanto a los gatos, me encanta ver como no desean depender de nadie, como se acercan cuando solo necesitan cariño sin que se les recrimine, ellos, son ellos y no es interesa en lo mas mínimo de lo que tu o yo opinamos, pero ese tipo de relación solo la vas a entender si tienes un gato viviendo en tu casa… y así quería yo, 5 gatos. Muchas veces intenté convencer a Jorge de que mejor tuviéramos mas gatos en lugar de hijos. 

Frida, mi gatita

La verdad nunca estuve cerrada a la posibilidad de tener un hijo pero definitivamente si estaba muy abierta a la posibilidad de tener más gatos en lugar de hijos.

Supe en algún momento de mi vida que quería una pareja y deseaba no quedarme sola, pero hijos, hijos eran palabras mayores…

Y ahí está la cosa cuando te enamoras. Mi marido es sin lugar a dudas la mayor bendición que al momento ha llegado a mi vida, y mi amor y admiración hacia el es realmente profundo.. y fue ahi en su mirada que se transformaba en una sonrisa cada vez que veía un crío que supe que era algo que Jorge realmente deseaba… yo no estaba segura, solo sabia que el reloj biológico estaba encima de mi y que mi marido realmente deseaba una familia. 

Una noche mientras veíamos televisión Jorge tocó el tema de pensar en la posibilidad de encargar un bebé y me dijo “imagínate una mitad tuya y mía corriendo por la casa” me pareció sumamente hermoso su comentario, y vi en su mirada su gran deseo por ser padre. Jorge ya pasó al cuarto piso y yo lo voy alcanzando a la mitad del tercero así que no era algo que podíamos dejar seguir pasando y yo estaba consciente.

Fue esa noche que la idea empezó a rondar en mi cabeza a la vez que el miedo ¿que pasaría si el instinto materno nunca me despertaba aín teniendo un bebé? ¿cómo se acomodaría mi vida y mi profesión con una criatura que dependería totalmente de mi? ¿cuando se acaba el trabajo de ser madre? ¿hay vacaciones, prestaciones, buen aguinaldo? para colmo lo que más recordaba era la maldición gitana de mi madre dando vueltas por mi cabeza diciendo “ya lo pagarás con tus hijos” he de admitir que de niña fui una pesadilla para quien estuviera a mi alrededor y la posibilidad de terminar pagando ese karma con un hijo no era una situación que me tuviera muy feliz…el consuelo es que Jorge siempre fue muy bien portado…

Vi a varias de mis amigas quedar embarazadas muy jóvenes, no precisamente con embarazos planeados y he visto como han salido adelante, he visto admirables mujeres solteras para las que su motor son sus hijos y también he escuchado muchas veces a mi papá decir que ya se arrepintió de educar mujeres liberales por que ya no sabe si va a alcanzar a conocer a sus nietos…

Dicen que los bebés vienen con torta bajo el brazo ¿pero si no? ¿un dicho popular me lo garantiza? y un día así sin más decidí que si iba a suceder era ahora o nunca. Mis primas y amigas me dijeron que no me desesperara por que a veces no pegaba a la primera y era muy frustrante estar buscando bebe y que no llegara. Pues yo calcule mi tiempo y dije pues ya empezamos apea que pegue en tres meses… diez después mis senos dolían a cada paso que daba y la mitad de ellos salía de mi brassier. No eran kilos, era embarazo, ese par que parecían implantes no eran míos. Le dije a Jorge que fuéramos a comprar una prueba a la farmacia y en menos de media hora nos dimos cuenta de que si Dios quería en nueve meses seríamos padres….

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