1tazaqueso ralladopuede ser Oaxaca, Chihuahua o Mozzarella
aceite en aerosol
Para la salsa
4jitomates
1pimiento morrón
1/4cebollacortada en julianas
1raja de canela
1diente de ajo
Instrucciones
Asa, pela y rellena los chiles poblanos
Asa los chiles directamente sobre la flama, en un comal o en el horno hasta que la piel se ampolle y se ennegrezca. Déjalos sudar unos minutos en una bolsa o tapados con un trapo, retira la piel con cuidado, abre una pequeña línea y quita las semillas. Rellénalos con el queso rallado
Bate las claras a punto de nieve suave
Separa las claras de las yemas. Bate las claras en una batidora de pedestal hasta que formen picos suaves. Si quieres un capeado más estable, incorpora las yemas con suavidad al final.
Cubre los chiles con las claras
Pasa los chiles rellenos por un poco de harina para que el capeado se adhiera mejor. Rocía la sartén antiadherente con aceite en aerosol (o agrega un chorrito de aceite) y coloca una porción de claras batidas. Pon encima el chile relleno y deja que la clara se cocine un poco.
Envuelve y cocina de ambos lados
Cubre el chile con más clara y cocínalo por ambos lados hasta que el capeado esté bien cocido y ligeramente dorado.
Para la salsa:
Cuece los jitomates en agua hirviendo hasta que estén suaves.
Asa el pimiento morrón y retírale la piel.
Licúa los jitomates cocidos con el pimiento y el ajo.
Sofríe la cebolla en una sartén.
Agrega la salsa y la raja de canela. Deja hervir a fuego bajo unos minutos para que se mezclen los sabores.
Añade los chiles rellenos y déjalos calentar en la salsa antes de servir.