Prepara las manzanas. Pela las manzanas y córtalas en cubos.
Agrega el limón. Exprime el limón sobre las manzanas para que no se oxiden y para darles un toque de frescura.
Mezcla el relleno. Agrega la harina y el azúcar a las manzanas y revuelve bien. La harina espesa el jugo que sueltan al hornearse.
Haz la cubierta crumble. En otro recipiente mezcla todos los ingredientes del crumble. Usa un cortador de masa o tus manos hasta que la mezcla parezca arena mojada.
Arma el postre. Pasa las manzanas a tu refractario con todo y el juguito. Agrega pequeños trozos de mantequilla fría encima.
Cubre con el crumble. Distribuye la mezcla de manera uniforme sobre las manzanas.
Hornea. Hornea de 30 a 45 minutos a 170 °C (350 °F), o hasta que la superficie esté dorada.
Sirve. Sácalo del horno y sírvelo de inmediato con crema batida o helado.