Cocina el chorizo: El chorizo típicamente es muy grasoso, así que normalmente no añado aceite a la sartén. Sin embargo, para esta receta, utilicé chorizo de pollo V&V Supremo, que es magro y tiene un gran sabor. Podrías querer añadir un poco de aceite si usas un chorizo magro similar.
Hierve y machaca las papas: Hierve las papas hasta que estén tiernas, luego machácalas junto con el chorizo cocido para crear un puré suave.
Prepara el aceite de chile: Cocina los chiles, el ajo y la cebolla en una sartén. Una vez cocidos, mézclalos con achiote, sal y un poco más de aceite para hacer el aceite de chile.
Prepara la canasta: Forra el fondo de una canasta con una bolsa de plástico (yo usé una bolsa de supermercado común), luego añade una toalla de cocina y papel encerado. Aunque en México se usa comúnmente papel de estraza, el papel encerado funciona igual de bien aquí en Estados Unidos.
Arma los tacos: La clave para unos tacos sudados exitosos es mantener todos los componentes calientes cuando cierres la bolsa. Arma los tacos y cúbrelos para mantenerlos calientes.
Coloca los tacos en capas: Alterna capas de tacos y cebollas cubiertas con la mezcla de aceite de chile. Este proceso de capas realza el sabor. Asegúrate de verter el aceite de chile restante sobre la última capa de tacos para maximizar el sabor.